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Cuando la ansiedad aprieta

Qué hacer cuando la ansiedad aprieta

Cuando la ansiedad está alta, lo primero que ayuda no es entenderla: es bajar la activación del cuerpo. Respirar despacio con la exhalación más larga que la inhalación, o recorrer los cinco sentidos para volver al presente, suelen bajar la intensidad en dos o tres minutos. Entender de dónde viene es útil, pero después. Con el cuerpo en alerta, pensar bien es casi imposible.

Por qué el orden importa

La ansiedad es el cuerpo preparándose para algo que todavía no ha pasado. Es un sistema que funciona: acelera el corazón, tensa los músculos y estrecha la atención para que puedas reaccionar rápido. El problema no es que se active, es que se activa ante cosas que no se resuelven corriendo.

Con ese sistema encendido, la parte de la mente que razona trabaja peor. Por eso intentar convencerte de que no pasa nada, en pleno pico, casi nunca funciona: le estás hablando a la parte que no está al mando en ese momento.

De ahí el orden. Primero el cuerpo, que responde a cosas concretas —el ritmo de la respiración, lo que ves, lo que tocas—. Después la cabeza, cuando ya puede escuchar.

Cómo puede notarse

Se nota de formas muy distintas según la persona:

  • El pecho apretado, la respiración corta y alta.
  • El corazón rápido sin haber hecho ningún esfuerzo.
  • La cabeza saltando de una preocupación a la siguiente.
  • Un nudo en el estómago o náuseas sin causa clara.
  • Ganas de irte de donde estás sin saber muy bien por qué.

Qué puedes probar ahora

  • Un orbe se expande al inhalar y se recoge al exhalar. Solo tienes que seguirlo.
  • La exhalación siempre es igual o más larga que la inhalación: es la fase que inclina el cuerpo hacia la calma.
  • Ningún ritmo incluye retenciones largas ni te pide hiperventilar.
  • Dos minutos bastan. Puedes parar cuando quieras.

Qué observar después. Al terminar, no mires si la preocupación se fue: mira si el cuerpo bajó un punto. Es lo que hace el ejercicio, y desde ahí se piensa distinto.

Y después

Si respirar no llega —a veces la cabeza va demasiado rápido para seguir un ritmo—, el recorrido por los sentidos suele engancharse mejor.

Probar la técnica 5-4-3-2-1

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Fuentes

  • Zaccaro, A. et al. (2018). How Breath-Control Can Change Your Life: A Systematic Review on Psycho-Physiological Correlates of Slow Breathing. Frontiers in Human Neuroscience, 12, 353. Ver la publicación

Última revisión: . RETURN acompaña, no diagnostica ni sustituye la atención de un profesional de la salud.